El triatleta de Callús, Guillem Montiel, de 26 años, se ha establecido como una de las figuras emergentes del triatlón mundial, situándose entre los 30 primeros del ranking. Aunque la preparación física es crucial, Montiel subraya que la madurez mental y la constante capacidad de superación son los factores que realmente lo diferencian. Tras un espectacular 2025, donde dio el salto de nivel, ahora vive del deporte, pero lamenta la falta de visibilidad de marcas de su tierra.
“"Me haría muy feliz tener más apoyo de las marcas de mi tierra."
El ascenso de Montiel ha estado marcado por la fortaleza psicológica, que le ayudó a superar dificultades y lesiones. Uno de los momentos clave de 2025 fue su victoria en el Europeo de Pamplona, donde compitió lesionado, y su debut en las prestigiosas series T100, consideradas la Fórmula 1 del triatlón. En esta prueba, celebrada en España, logró una sorprendente sexta posición, llegando a liderar la carrera en el segmento de bicicleta.
De cara a 2026, el triatleta del Bages tiene un calendario ambicioso. Aspira a competir en todo el circuito T100, luchar por el ranking general y conseguir podios. Además, tiene plaza asegurada para el campeonato de Europa que se celebrará en Banyoles y quiere participar en el Mundial de 70.3 de Ironman, una franquicia privada que ofrece grandes premios económicos.
En cuanto al patrocinio, Montiel explica que su situación es "especial" ya que no compite por un club o país, sino que depende directamente de sus patrocinadores. Actualmente, solo dos marcas de la comarca del Bages, la tienda de bicicletas The Cyclery y Ral d’Avinyó, han apostado por él, mientras que ha encontrado un apoyo económico más potente en marcas de Dinamarca e Inglaterra.




