La verdad sobre el sueño infantil: Por qué los bebés no duermen solos, según el pediatra Carlos González

El experto en crianza defiende que la necesidad de acompañamiento nocturno es una parte normal del desarrollo de los niños hasta la infancia.

Imagen que muestra la mano de un adulto cerca de la mano de un bebé dormido, simbolizando el acompañamiento nocturno.
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Imagen que muestra la mano de un adulto cerca de la mano de un bebé dormido, simbolizando el acompañamiento nocturno.

El pediatra y experto en crianza Carlos González abordó en su pódcast Criando sin miedo la preocupación de muchos padres sobre la dificultad de los bebés para dormirse sin compañía, defendiendo que es una conducta habitual.

En un vídeo publicado en Instagram, en el marco de su pódcast Criando sin miedo, el doctor Carlos González respondió a la consulta de una madre llamada María sobre su hija de tres meses, que nunca logra conciliar el sueño sin la presencia de un adulto. El experto señaló que esta situación es completamente habitual, especialmente entre padres primerizos.

"¿Alguien te ha dicho alguna vez que los niños de tres meses duermen solos? Pues lo siento, no es así."

Carlos González · Pediatra y experto en crianza
González explica que, durante los primeros años de vida, los niños tienden a dormir con su madre, y que esta necesidad de compañía no es excepcional ni limitada a una etapa concreta. Añade que, incluso cuando los niños crecen y duermen en una cuna o cama cercana, el acompañamiento del adulto hasta que concilian el sueño es la práctica más habitual.
Esta necesidad de proximidad puede mantenerse durante varios años. Según el pediatra, no es extraño que los niños de cuatro, cinco o seis años, e incluso de siete años, prefieran que el adulto esté presente hasta que se duermen. A esta edad, el niño ya comprende que el adulto se irá una vez haya conciliado el sueño.
Con este mensaje, Carlos González insiste en que la necesidad de proximidad al dormir forma parte del desarrollo habitual de los niños y no debe interpretarse como un problema que deba corregirse.