El esquiador de La Molina Club d'Esports afronta sus terceros Juegos Olímpicos consecutivos. La prueba de eslalon especial, que tendrá lugar el 16 de febrero, es conocida por ser traicionera, ya que no le permitió terminar las bajadas en las dos ediciones anteriores, en PyeongChang 2018 y en Pequín 2022.
“"Un corredor va a los Juegos a buscar resultados, no me sirve llegar a meta y hacer solo un resultado correcto. Esto implica que muchas veces te puedas salir de pista."
Salarich, que comparte el honor de ser abanderado con la patinadora Olivia Smart, fue informado de la decisión el 19 de enero. Después de la ceremonia inaugural, el esquiador regresará a La Molina para entrenar en condiciones específicas los días 10, 11 y 12 de febrero, antes de volar de nuevo hacia Bormio. Esta preparación en casa le permitirá endurecer la pista para simular las condiciones que encontrará en los Juegos.
El esquiador de 32 años destaca que la experiencia previa le ayuda a gestionar la presión de jugárselo todo en una sola carrera. Tras conseguir buenos resultados en la Copa del Mundo (un quinto y un séptimo puesto), ahora es consciente de que puede aspirar a una gran actuación, a diferencia de los primeros Juegos donde solo iba a “vivir la experiencia”.




