'Sirât' opta al Oscar a Mejor Película Internacional y Mejor Sonido

La coproducción catalana dirigida por Oliver Laxe culmina su ascenso a Hollywood tras el éxito en el Festival de Cannes.

Una silueta de una persona caminando por un paisaje desértico o montañoso, simbolizando un viaje espiritual.
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Una silueta de una persona caminando por un paisaje desértico o montañoso, simbolizando un viaje espiritual.

La coproducción catalana Sirât, dirigida por Oliver Laxe, ha sido nominada este jueves en las categorías de Mejor Película Internacional y Mejor Sonido para la 98ª edición de los Premios Oscar en Los Ángeles.

El film, con un 60% de producción catalana, culmina así su carrera internacional que comenzó en el Festival de Cannes el pasado mayo, donde obtuvo el Premio Especial del Jurado. Para alzarse con la estatuilla a mejor film de habla no inglesa el 15 de marzo, Sirât deberá competir con títulos como Un simple accidente, El agente secreto, Valor sentimental y La voz de Hind.
La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood hizo público el listado definitivo de las nominadas para la 98ª edición. Aunque la película no superó el corte en categorías como mejor banda sonora o fotografía, sí arrasó en los premios técnicos en la ceremonia europea de Berlín, donde obtuvo cinco estatuillas, incluyendo mejor sonido, dirección de producción y montaje. A pesar del éxito, se le escaparon los premios a mejor película y mejor actor para Sergi López.

"Tenemos que hacer este camino, tenemos que prepararnos para morir, y los personajes de la película se encuentran precisamente en el abismo de comprender que son imperfectos, preguntarse de qué son capaces y hasta qué punto podrán saltar."

Oliver Laxe · Director de 'Sirât'
Sirât, que significa 'camino' en árabe, narra el viaje sin límites de un padre y su hijo para encontrar a la hija en fiestas rave en las montañas de Marruecos. El director, Oliver Laxe, formado en Barcelona, pretende acercar al ser humano a la pérdida, explorando la autenticidad real y entendiendo la muerte como una “puerta para vivir con más dignidad e intensidad”. La película avanza al ritmo de la atmósfera experimental del músico Kangding Ray, con el techno como bandera.