El fútbol femenino sigue rompiendo barreras económicas, especialmente en los Estados Unidos, cuna de este deporte. La renovación de contrato de Trinity Rodman con el Washington Spirit ha marcado un nuevo hito en la revalorización del mercado global.
La hija de la leyenda de la NBA, Dennis Rodman, ingresará más de dos millones de dólares (aproximadamente 1,7 millones de euros) por cada una de las tres temporadas que permanecerá en Washington. Esta cifra, confirmada por su agente, Mike Senkowski, convierte su acuerdo en el salario más alto jamás pagado a una jugadora de fútbol.
Hasta ahora, el título de la futbolista con el salario más elevado lo ostentaba la catalana Aitana Bonmatí. La ganadora del Balón de Oro logró esta distinción tras su renovación con el Barça en septiembre de 2024, extendiendo su contrato hasta 2028 con un sueldo ligeramente superior al millón de euros.
“"El fútbol femenino ha vivido una inflación muy grande en muy poco tiempo, que tampoco sé hasta qué punto es real; ya veremos hacia dónde va esto, porque realmente en los dos últimos años ha crecido mucho."
Este aumento de las cantidades refleja la tendencia global, aunque el director deportivo del Barça femenino, Marc Vivés, confesó recientemente a EL PERIÓDICO que el club azulgrana "nunca será el club que mejor pague" debido a las diferencias salariales internacionales.




