El proyecto, impulsado por una empresa con domicilio social en Tajonar (Navarra), ha recibido el visto bueno de la administración autonómica. Esta decisión permitirá la instalación de una infraestructura energética significativa en la comarca del Baix Camp.
Aunque el Ayuntamiento de Montbrió del Camp no ha presentado alegaciones formales, el Consell Comarcal del Baix Camp ha expresado su preocupación. Según el informe del consejo, el emplazamiento se considera "no óptimo" debido a los "valores agroecológicos" de la zona, sugiriendo un posible impacto en el suelo agrícola.
“"El emplazamiento puede considerarse "no óptimo" por los "valores agroecológicos" del lugar."
En la misma línea, la organización agraria Unió de Pagesos se ha manifestado abiertamente en contra de la iniciativa, solicitando la anulación del proyecto. La puesta en marcha de esta instalación tiene un plazo previsto de dos años desde su autorización.




