Barcelona eliminará los pisos turísticos en 2028: impacto laboral y económico

El Ayuntamiento prevé la pérdida de miles de empleos y activa un plan de acompañamiento para los afectados.

Imagen genérica de un cartel de 'Alquiler' prohibido en un edificio de Barcelona.
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Imagen genérica de un cartel de 'Alquiler' prohibido en un edificio de Barcelona.

El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado la intención de eliminar las viviendas de uso turístico (HUT) a partir de noviembre de 2028, una medida que genera preocupación por la posible pérdida de empleos y el impacto económico en la ciudad.

La decisión del Ayuntamiento de Barcelona de poner fin a las 10.000 licencias de viviendas de uso turístico (HUT) en noviembre de 2028 ha generado críticas por parte de los sectores afectados. Una de las principales preocupaciones es la pérdida de puestos de trabajo, tanto directos como indirectos, en áreas como la limpieza y la lavandería.
La plataforma Treballadors pel Lloguer Turístic estima que la medida podría poner en riesgo hasta 40.000 empleos. Su presidente, Guillem Laporta, señala que un porcentaje muy elevado de la facturación de empresas de lavandería proviene de la limpieza de sábanas para pisos turísticos, y acusa el consistorio de promover "el ERE más grande de la historia de Barcelona".
En cambio, un estudio del Institut d'Economia de Barcelona (IEB) prevé una reducción de las afiliaciones a la Seguridad Social de entre el 0,35% y el 1,35%, cifrando la pérdida de empleos entre 4.200 y 16.200. Para hacer frente a esta situación, Barcelona Activa está preparando un dispositivo para ayudar a los trabajadores afectados a encontrar alternativas laborales. El teniente de alcaldía de Economía, Jordi Valls, ha asegurado que "lo que no haremos es tomar una decisión y dejar en la estacada a la gente que trabaja en este sector", aunque reitera que la prioridad es que las viviendas sean para "gente que viva en ellas".
Este dispositivo especial de acompañamiento se activará en el último trimestre de 2027 y se alargará hasta al menos finales de 2029. Ofrecerá formación, orientación laboral y apoyo para la inserción o la creación de empresas. Antes de implementar las acciones, se realizará un estudio complementario para conocer mejor los perfiles de los afectados.
En cuanto al impacto económico, el IEB estima una afectación sobre el PIB de 36 millones de euros anuales (un 0,04%), una cifra que el gobierno municipal considera "prácticamente imperceptible". Sin embargo, el sector de la restauración muestra preocupación. El director del Gremi de Restauració de Barcelona, Roger Pallarols, advierte que la disminución de visitantes afectará bares y restaurantes, y pide un periodo de reflexión sobre la necesidad de prescindir de este volumen de turistas.
Jordi Valls reconoce la relevancia del sector turístico, que supone el 12,8% del PIB y genera 165.000 empleos, pero defiende la diversificación económica. "La estrategia económica de esta ciudad es crecer con otros sectores que aportan más valor añadido y oportunidades", ha declarado, citando como ejemplos la llegada de AstraZeneca y la ampliación del DFactory, impulsados por el Consorci de la Zona Franca.