El dispositivo, denominado Kanpai, se ha focalizado en la capital del Baix Camp en zonas como los barrios de Sant Josep Obrer y Gaudí, así como en las estaciones de transporte público. Los agentes identificaron a 408 personas con antecedentes y realizaron inspecciones en dos locales.
En el conjunto del territorio, la actuación se extendió a Tarragona, Valls y el Vendrell, sumando un total de 33 detenidos y más de 1.100 identificados. El operativo busca combatir la sensación de impunidad vinculada a los delincuentes reincidentes en la zona.




