El concejal de Medio Ambiente, Sostenibilidad y Vía Pública, Daniel Rubio, destacó que el proyecto, financiado en gran parte por fondos europeos, ha sido clave para impulsar una línea estratégica del gobierno municipal. Subrayó que la ayuda ha permitido «acelerar» planificaciones que de otra manera habrían sido mucho más difíciles de llevar a cabo.
“"El RENATUReus ha servido para dar impulso a una línea estratégica del gobierno de la ciudad, como es la renaturalización, tanto de la trama urbana como periurbana o perinatural."
Entre las acciones más destacadas se encuentran la creación de los estanques del Pedret, en el entorno de Aigüesverds, diseñados para favorecer la biodiversidad y la observación de fauna autóctona. Además, se han implementado refugios climáticos en los patios de cuatro centros educativos: las escuelas General Prim, Teresa Miquel, Pompeu Fabra y Marià Fortuny.
Otros puntos de la ciudad han visto transformaciones, como la rotonda de la avenida de Riudoms, convertida en el primer sistema urbano de drenaje sostenible (SUDS), complementado por los jardines pluviales del Parque del Lliscament. También se han habilitado nuevos huertos urbanos comunitarios en la calle de Astorga y se han implantado alcorques vivos en la plazoleta del Doctor Sabater y en la calle de Sant Pancraç.
De cara al futuro, Rubio aseguró que el trabajo de renaturalización continuará, ya que los proyectos tendrán su recorrido. El Ayuntamiento de Reus se mantendrá atento a nuevas convocatorias de financiación supramunicipal, como un posible RENATUR 2.0 de la Fundación Biodiversidad, para seguir desarrollando los proyectos en cartera.




