Una asamblea de profesores del Institut Salvador Vilaseca de Reus decidió realizar un encierro en el centro la tarde del próximo 10 de febrero, justo antes de la huelga educativa convocada en toda Cataluña. Esta acción busca mostrar el rechazo a lo que consideran una “degradación continuada” de la enseñanza pública, sumándose a las reivindicaciones sindicales.
El objetivo es reforzar la movilización, generar espacios de encuentro entre profesionales de diferentes centros y hacer partícipes a los estudiantes de las reivindicaciones.
Los docentes se suman a los cuatro puntos de consenso que articulan la huelga: el aumento salarial (afirmando haber perdido una cuarta parte del poder adquisitivo en quince años), la reducción de ratios en las aulas, la falta de recursos para aplicar políticas como la inclusión, y la reducción de la carga burocrática, que resta horas dedicables al alumnado.
Más allá de estos puntos, el profesorado critica que los currículos educativos se elaboran a menudo sin la participación de los docentes que trabajan en el aula. También denuncian decisiones como la fusión de las asignaturas de Química y Física o la reducción de horas lectivas que afectan a materias como Catalán, Castellano, Economía y Filosofía.
Durante la tarde del 10 de febrero, se han organizado diversas actividades abiertas al alumnado y al personal de la Generalitat convocado al paro. Se incluye la proyección de la película La estrategia del caracol y una asamblea abierta a las 7 de la tarde para coordinarse y crear redes entre centros, finalizando con una cena de hermandad.




