El origen del caso se remonta a 2016. Según el despacho Bergadà Abogados, la exmujer del afectado se llevó a sus hijas a Argentina sin regresar, lo que sumió al hombre en una depresión profunda que le impidió gestionar sus finanzas.
Debido a su estado de salud, el hombre dejó de pagar la hipoteca y los gastos de comunidad. En 2018 perdió su empleo, agravando una situación donde el banco se negó a reestructurar la deuda a pesar de que esta suponía el 75% de su salario.
“"La Ley de la Segunda Oportunidad está para proteger a los deudores de buena fe que se han visto en una situación que nunca habrían podido imaginar."




