Lo que inicialmente se denunció como una posible sustracción ha terminado siendo una anécdota curiosa. El propietario del establecimiento, Juan Diego Sánchez, había iniciado una campaña en redes sociales para localizar el elemento de la terraza, generando una gran ola de apoyo entre los vecinos de Reus.
La resolución del caso llegó cuando la persona que se había llevado el carro contactó con el restaurador. Al parecer, el transeúnte pensó que el objeto estaba abandonado en la calle para ser desechado. Al ver la repercusión digital, decidió devolverlo inmediatamente y pedir disculpas.
“"Lo mejor de esta historia no ha sido recuperar el carro, sino comprobar que el negocio no está solo."
Para celebrar el desenlace, el propietario y el ciudadano han cerrado el incidente con un encuentro distendido. Además, Sánchez mantiene su promesa de organizar una fideuá popular en Reus para agradecer la colaboración ciudadana.




