El espacio, que ha estado en desuso durante años y había tenido diversas propuestas como acoger el Mercado del Carrilet o la Casa de la Festa, ahora se destinará a vivienda protegida. El ayuntamiento ya ha iniciado el proceso para el derribo de la nave, con un presupuesto base de aproximadamente 400.000 euros y un plazo de ejecución de dos meses.
La demolición presenta una complejidad adicional debido a la presencia de placas de fibrocemento con amianto en la cubierta. La empresa adjudicataria deberá presentar un plan específico que requerirá la autorización de la Generalitat.
Este proyecto de vivienda está cofinanciado por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), dentro del Plan de Actuación Integral de la Estrategia de Desarrollo Integrado Local (EDIL). La UE aporta el 40% de la financiación, mientras que el 60% restante corre a cargo del Ayuntamiento de Reus.
Paralelamente, el ayuntamiento está tramitando el derribo de otros inmuebles en las calles de Balmes, 30, 32 y 34, un proyecto que se encuentra en fase de exposición pública y próximamente se licitará.




