El ejecutivo de coalición de Reus, a pesar de las diferencias internas, ha logrado proyectar una imagen de unidad de acción, asumiendo los proyectos de cada uno de los tres partidos. Esta coherencia percibida contrasta con el argumento de la oposición, que critica la falta de un proyecto definido y la desorganización gubernamental.
La principal apuesta para 2026 es la intervención integral en la zona sur de la ciudad, desde el Carrilet hacia abajo, siguiendo la autovía de Salou. Este proyecto abarca los barrios de Fortuny, Juroca y Montserrat, así como el entorno de la estación de autobuses y el Mercat del Carrilet. Se define como una acción tanto física (obras) como social, considerada muy necesaria.
El 2026 es el año clave, en el que deben culminar muchas gestiones y proyectos que llevan tiempo cocinándose deben ver la luz.
Otros ejes estratégicos incluyen la promoción de ciudad, con la atracción de talento y el turismo. El Año Gaudí será el elemento central de esta promoción. También se busca un urbanismo “más amable, más verde y más humano” para la ciudad.
La culminación de estos proyectos durante 2026 es crucial, ya que el gobierno busca presentarse a las elecciones municipales de mayo de 2027 con los deberes hechos. Sin embargo, se reconoce que la complejidad de la situación política general puede influir negativamente en el ámbito local.




