Después de meses con la persiana bajada, uno de los locales más emblemáticos de Reus, el Mesón del Roser, se prepara para iniciar una nueva etapa. El establecimiento, conocido por sus desayunos de tenedor durante décadas, ha cambiado de manos con la intención de preservar su alma y tradición.
El cierre a finales de febrero marcó el fin de más de 45 años de trayectoria de su anterior propietario, que se jubiló. Ahora, un cocinero con experiencia, propietario de un restaurante especializado en cocina vasca en Botarell, asume el relevo. Este nuevo responsable aportará su sello personal a la carta, con la incorporación de platos típicos de su tierra natal.
Entre las novedades gastronómicas se esperan elaboraciones como las cocochas de bacalao o el revuelto de bacalao, además de una zona dedicada a tapas tradicionales de San Sebastián, ciudad de origen del nuevo cocinero. El proyecto también contempla potenciar la vinoteca, ofreciendo una selección de vinos para la compra.
“"Mantendremos la filosofía de cocina tradicional; básicamente será lo mismo, una línea de cocina de cuchara y los desayunos de tenedor, que intentaremos mejorar aún más. A todos nos gustan los buenos guisos y no habrá cambios drásticos."
Situado en la calle del Roser, detrás de la iglesia de la Sang, el Mesón del Roser ha sido un punto de encuentro para generaciones de reusenses. Con su formato de local pequeño y cocina contundente, se consolidó como un referente de los desayunos de tenedor, una tradición arraigada en la zona.
El cambio de dirección se ha gestionado a través de una inmobiliaria local especializada en traspasos de negocios. Actualmente, el local se encuentra en obras de reforma y, si todo avanza según lo previsto, la reapertura podría tener lugar durante la segunda semana de mayo, con el objetivo de seguir siendo un referente en la ciudad de Reus.




