Los mensajes burlescos, que han aparecido por la ciudad, definen a la junta cesada por el Arzobispado de Tarragona como el 'Comando Roma', utilizando las iniciales de sus integrantes. El anónimo acusa a los 'delincuentes' de tener 'secuestrado el Temple de la Sang' y exige un 'rescate' al arzobispo.
Esta acción se suma a una serie de burlas observadas en los últimos meses, incluyendo anónimos reiterados enviados al comisario delegado Javier Balañá, con llaves de juguete incluidas, y el lanzamiento de octavillas en la plaza del Mercado ridiculizándolo.
“"La befa no creo que sea un valor muy católico."
La Junta de Gobierno cesada ha expresado su 'total rechazo a todos estos actos vandálicos en forma de panfletos, octavillas y cartas anónimas enviadas a domicilios particulares'. Aseguran que ya denunciaron los hechos el pasado octubre y que, dada la reiteración y la gravedad, procederán a denunciarlo nuevamente con la voluntad de que 'estas acciones no queden impunes y no se vuelvan a producir'.




