La entidad COREMBE (Colectivo por la Reinterpretación del Monumento de la Batalla del Ebro) ha anunciado que seguirá explorando vías legales y administrativas para defender la reinterpretación del monumento franquista de Tortosa y evitar su retirada. El colectivo ha criticado la «falta de rigor institucional» de la alcaldesa Mar Lleixà, cuestionando que el levantamiento de medidas cautelares avale la licencia de obras que COREMBE recurrió.
En el décimo aniversario de la consulta ciudadana, COREMBE ha reivindicado la voluntad de los votantes de Tortosa que optaron por la reinterpretación del monumento por encima de su retirada. La entidad reprocha a los partidos municipales un cambio de posicionamiento respecto a aquella decisión.
Los representantes de COREMBE, Consol Cordero y Josep Otero, han denunciado la «falta de rigor institucional» en las declaraciones sobre la resolución del juzgado contencioso-administrativo número 2 de Tarragona. Según Cordero, la interlocutoria judicial «únicamente acuerda levantar la suspensión y continuar el procedimiento ordinario», sin valorar el fondo del asunto ni declarar ajustada a derecho la licencia de derribo.
COREMBE rechaza la idea de que el levantamiento de medidas cautelares sea una «victoria judicial» o una «validación plena de la licencia», considerando que «induce a la ciudadanía a confusión», ya que el juzgado «no ha dado la razón a nadie«.
La entidad ha explorado «nuevas vías judiciales», incluyendo la posible aplicación de la ley de memoria democrática catalana. Según juristas consultados, existen leyes superiores que podrían proteger monumentos de interés, como el Valle de los Caídos, a pesar de ser «patrimonio incómodo». COREMBE confía en que la futura ley abrirá camino para su defensa.
Josep Otero ha pedido al Ayuntamiento que «deje de actuar como si aquella consulta no hubiera existido», reclamando que se respete la voluntad popular de 2016. COREMBE continúa defendiendo un proceso de reinterpretación liderado por historiadores, artistas y expertos en memoria democrática, alejado de «intereses partidistas».
Por su parte, la Comisión para la retirada de los símbolos franquistas de Tortosa ha celebrado el levantamiento de las medidas cautelares. La entidad reclama «celeridad» al Ayuntamiento y a la Generalitat para ejecutar la retirada del monumento, subrayando la importancia de eliminar simbología que reivindica regímenes dictatoriales en un contexto de auge de la extrema derecha.




