La operación afecta a unas 800 hectáreas dañadas por la entrada de agua de mar. El proceso de lavado, que durará una semana, utiliza los canales principales para filtrar la sal de la tierra. Estas obras de emergencia, valoradas en 700.000 euros, cuentan con el aval del Govern para cerrar las brechas abiertas en el litoral.
“"A escala agronómica, las tierras afectadas llevarán un retraso. Cuando se haga la soltada, posiblemente aquí se hará diez o quince días más tarde."
El temporal ha coincidido con las tareas de mantenimiento anuales, lo que provocará retrasos en la próxima campaña del arroz. Los productores han solicitado formalmente la declaración de zona catastrófica mientras evalúan si la salinidad ha tenido algún efecto positivo en la reducción de la plaga del caracol manzana.




