Tras una "revisión exhaustiva" de la infraestructura, el organismo comarcal procedió a limpiar las zonas afectadas. Estos desprendimientos se deben principalmente a la acumulación de lluvia de los últimos meses y a la consecuente "saturación de humedad en los materiales de los taludes".
Los servicios técnicos y la brigada del Consell Comarcal del Baix Ebre realizan un "seguimiento periódico" de la Vía Verde para garantizar la seguridad de los usuarios y monitorear la estabilidad de los puntos vulnerables.
Se recomienda a la ciudadanía que se utilice la vía con precaución, que se respete la señalización preventiva y se evite realizar el recorrido si las condiciones meteorológicas son adversas.
A pesar de las medidas preventivas, el organismo comarcal insiste en la precaución. Según el Consell, el recorrido "es plenamente transitable" a fecha de 3 de febrero de 2026, pero se deben extremar las cautelas.




