El Matadero de Tortosa enfrenta una odisea para su reconstrucción

La recuperación de la instalación, quemada en febrero de 2024, se ha encarecido significativamente y requiere negociaciones con la aseguradora.

Imagen de un edificio industrial moderno, representando un matadero.
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Imagen de un edificio industrial moderno, representando un matadero.

La reconstrucción del Matadero municipal de Tortosa, afectado por un incendio en febrero de 2024, se ha transformado en un proceso complejo con un aumento considerable de los costes y intensas negociaciones con la aseguradora.

Inicialmente, se estimó que la recuperación del edificio y la reanudación de la actividad tendría un coste aproximado de dos millones de euros, con previsión de finalizar las obras en 2026. Sin embargo, un anteproyecto técnico elevó esta cifra hasta los cinco millones, una valoración que generó sorpresa entre los implicados. Tras varias negociaciones, con la mediación de la Generalitat, el coste se rebajó a 3,8 millones de euros.
Actualmente, el Ayuntamiento de Tortosa está trabajando para asegurar que la aseguradora cubra la totalidad de los costes. La póliza prevé 1.750.000 euros para la reposición del edificio, pero el consistorio argumenta que se deben incluir las mejoras necesarias para cumplir con la legislación actual, mucho más exigente que la vigente cuando se construyó la anterior instalación. Estas mejoras incluyen, por ejemplo, la sustitución del techo por material ignífugo y la actualización de la maquinaria.

"Estamos en la fase de elaboración de la licitación de la redacción del proyecto ejecutivo y de dirección de obra. Esperamos aprobarla en breve y publicarla en el nuevo perfil del contratante que tendremos que crear para la empresa mixta. A partir de ahí entendemos que en seis meses dispondremos ya del proyecto ejecutivo."

la concejalía y secretaria del consejo de administración de la sociedad mixta del Matadero
La gestión de esta sociedad mixta, que integra a empresarios cárnicos y el ayuntamiento, ha sido descrita como una

odisea

debido a los inconvenientes de la administración y las dificultades con la aseguradora. Para cerrar el siniestro, es imprescindible presentar un anteproyecto finalizado, y las negociaciones actuales buscan evitar recortar servicios y garantizar que el nuevo matadero se adapte a las normativas vigentes.
Durante este período, algunos empresarios han optado por buscar alternativas o se han jubilado. La actividad se trasladó inicialmente a Morella y posteriormente a Burriana. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Tortosa ha asumido los sobrecostes de la actividad, como el transporte de animales y los servicios de matanza. A pesar de las dificultades, se considera esencial mantener el matadero, ya que es el más grande entre los pequeños de la demarcación y el único de la provincia que ofrece servicio de matanza de cerdos, garantizando un servicio de calidad y proximidad en la región.