Esta iniciativa, impulsada por el Gobierno de Salvador Illa, se interpreta como un punto de inflexión para la región, que durante años ha sufrido una cobertura sanitaria inferior a la necesaria por sus características geográficas, con un territorio extenso, núcleos de población dispersos y distancias considerables.
Los datos del nuevo contrato son contundentes: el número de ambulancias urgentes pasa de 21 a 25, los vehículos no urgentes aumentan de 50 a 86, y la plantilla de profesionales crece de 313 a 346. Esta mejora viene acompañada de una inversión de 129 millones de euros durante los próximos cinco años.
Se reorganizan las bases y los equipos para garantizar una cobertura más equitativa y eficiente, con presencia de soporte vital básico las 24 horas en municipios clave como Tortosa, Amposta, Deltebre, Móra d’Ebre, Roquetes o la Ràpita, entre otros.
Más allá del aumento cuantitativo, el contrato prevé una reorganización de bases y equipos para asegurar una cobertura más eficiente. Se garantizará la presencia de soporte vital básico las 24 horas en localidades como Tortosa, Amposta, Deltebre, Móra d'Ebre, Roquetes y la Ràpita. Además, se ampliarán los recursos de soporte vital avanzado y se incorporará tecnología moderna, como ecógrafos y sistemas de analítica rápida, para mejorar el diagnóstico durante los traslados.
Esta apuesta por el SEM en las Terres de l'Ebre se enmarca en una reforma más amplia del transporte sanitario en Cataluña, con una inversión global de 2.000 millones de euros. El objetivo es adaptar los recursos a las necesidades de cada territorio, asegurando una sanidad de emergencias de calidad, más rápida y con mayor capacidad asistencial para todos los ciudadanos.




