El municipio de Paüls ha vivido un fin de semana intenso con la celebración de la XXIII Fiesta de la Cereza, que ha atraído un volumen muy elevado de visitantes, incluyendo personas de poblaciones cada vez más lejanas. La feria ha llenado las calles del pueblo, creando un ambiente festivo inmejorable y demostrando la creciente proyección del evento.
Los puestos de productores locales han ofrecido cerezas de gran calidad y una variedad de productos artesanales, que han tenido una excelente acogida por parte del público. Las ventas han superado los 5.000 kilogramos, un hecho que refuerza el valor económico y promocional de la fiesta para el municipio.
El programa de actividades ha sido diseñado para todos los públicos, con talleres, actividades infantiles, exposiciones y espacios de encuentro. La música itinerante y la colaboración de entidades locales y vecinos han sido claves para el éxito, junto con el servicio gratuito de taxi que ha facilitado la movilidad de los asistentes.
El alcalde de Paüls, Enric Adell, ha valorado muy positivamente la edición, destacando la gran afluencia de visitantes y la consolidación de la fiesta. "Estamos muy contentos de la gran cantidad de gente que nos ha visitado", ha declarado, subrayando que "la gente nos conoce más y quiere venir y repetir la experiencia". Adell también ha agradecido la implicación de los vecinos y las entidades locales, "Ver el pueblo lleno de gente, pero también ver la gente de Paüls y las entidades participando [...] es un motivo de mucha satisfacción."




