La situación en la red ferroviaria del Ebre se ha vuelto insostenible para muchos viajeros. En las redes sociales, las quejas por la falta de limpieza en los asientos y la saturación de los convoyes son constantes. Esta degradación de la R16 coincide con las limitaciones que todavía arrastra la R15 a raíz del accidente ocurrido en Gelida hace un mes.
“"Cuando por fin llega el tren, no podemos subir. Gente que se queda en el andén y otra que consigue subir enlatada como sardinas."
Además de los problemas logísticos, los pasajeros lamentan el incivismo creciente. La plataforma Trens i Transports Dignes de les Terres de l'Ebre i Priorat ha denunciado que viajar cada día se ha convertido en un calvario, agravado por la falta de personal de seguridad e interventores.




