El consistorio ha impulsado una campaña informativa para asesorar a los propietarios afectados, facilitando la presentación de 125 alegaciones individuales ante la Generalitat de Catalunya. La medida responde a la preocupación por la posible instalación de placas fotovoltaicas y aerogeneradores en áreas con primeras residencias y zonas de actividad económica consolidada.
El gobierno municipal defiende la necesidad de la transición energética, pero exige que el despliegue de infraestructuras sea compatible con la preservación del paisaje y la calidad de vida de los vecinos. Según el consistorio, la propuesta actual no ha tenido en cuenta el impacto social y territorial en diversos puntos del municipio.
“"El Ayuntamiento no se opone al desarrollo de las energías renovables, pero considera imprescindible que su implantación sea compatible con la protección del territorio y de los vecinos y vecinas."
El pleno municipal tiene previsto aprobar este miércoles un manifiesto conjunto con otros municipios para reforzar la petición de revisión del plan. El objetivo es garantizar que la planificación energética se realice mediante el consenso con el territorio y buscando alternativas con un menor impacto socioeconómico.




