El alcalde de l'Aldea, Xavier Royo, ha formalizado estas objeciones que se suman a las urbanísticas presentadas el pasado 1 de diciembre. El consistorio centra su estrategia en el impacto ambiental, argumentando que la instalación choca con el PDUAE Catalunya Sud.
“"La posición del municipio es firme y la lucha contra la implantación de la planta será constante."
El informe municipal destaca la preocupación por la contaminación odorífera, con estudios que prevén afectaciones a más de dos kilómetros de distancia. El consistorio critica que no se prevén sistemas cerrados suficientes para el confinamiento de olores.




