Tras meses de gestiones técnicas, la Subdirección de Correos ha aceptado considerar estas zonas como una continuación del casco urbano. Este reconocimiento permite equiparar el servicio de los residentes de estas áreas con el del resto del municipio, eliminando la obligatoriedad de usar buzones comunitarios.
Desde el consistorio se destaca que el acceso al correo es un servicio básico para la cohesión social. El gobierno municipal ha priorizado esta demanda histórica para facilitar el día a día de las personas mayores o con movilidad reducida que viven en estas urbanizaciones del Baix Ebre.
Para la correcta ejecución del servicio, se requiere que los domicilios cuenten con buzones normalizados y accesibles desde la calle, además de una señalización clara del número de la vivienda. El Ayuntamiento asegura que seguirá negociando para que el reparto llegue al resto de sectores pendientes.




