El operativo ha contado con cuarenta efectivos concentrados en el área de servicio del Baix Ebre. Los agentes verifican el cumplimiento de los descansos y la correcta estiba de la carga, factores clave ya que el exceso de peso causa el 25% de los siniestros en este tipo de vehículos.
“"Estos controles se realizan para prevenir accidentes y evitar incidencias en la autopista, donde un siniestro de vehículos pesados provoca graves retenciones."
En el tramo del Ebro, los camiones no pueden adelantar y tienen la velocidad limitada a 80 km/h. El dispositivo ha incluido apoyo aéreo y tecnología para leer tacógrafos, además de inspecciones técnicas y de seguridad ciudadana con la unidad canina.




