La investidura de Mar Lleixà se produjo en un pleno extraordinario, donde obtuvo 11 votos a favor (Movem-PSC, ERC y CUP), superando los 10 votos de la jefa de la oposición, Meritxell Roigé (Junts). Este relevo se produce en el ecuador del mandato, tal como se estableció en el acuerdo de gobierno firmado por las formaciones.
“"Me dejaré la piel, trabajaré con compromiso, ilusión y determinación."
En su discurso, Lleixà destacó la importancia histórica de su nombramiento, siendo la primera alcaldesa republicana de la ciudad en 87 años. Recordó la figura del último alcalde republicano, Josep Rodríguez, fusilado por el franquismo en 1939, y aseguró que la memoria democrática será un eje central de su gobierno.
La nueva alcaldesa se comprometió a impulsar proyectos como el Plan de Barrios y a trabajar para mejorar las frecuencias de trenes y la construcción del tercer carril en la AP-7. Además, anunció la creación de una nueva concejalía para proteger y preservar la lengua catalana y pidió a la oposición que abandone la “crispación” y haga una política constructiva.
“"Para mucha gente, cuando esto suceda simbolizará el momento en que Tortosa dejará de mirar hacia atrás para mirar hacia adelante, es un agravio histórico que debe resolverse tan pronto como sea posible."




