La asociación Aldacil organizó un encuentro en Camarles para abordar la problemática de los malos olores generados por la planta de compostaje, un impacto tipificado como grave en la legislación catalana, española y europea. Esta situación afecta directamente la salud y el bienestar de los ciudadanos debido a la mala gestión en la valorización de los residuos.
Se subrayó la necesidad de que los vecinos que visiten al médico por síntomas derivados de los olores insistan en que el diagnóstico quede registrado por escrito en Sanidad. Esta documentación es crucial para demostrar la existencia del problema. Además, se presentó la aplicación móvil NasApp como herramienta esencial para que los vecinos completen un mapa odorífico del municipio, junto a activistas de Amevesaba.
La ciudadanía se moviliza contra el debilitamiento de las normas ambientales europeas que nos afectan a todos los ciudadanos europeos.
La preocupación por la regresión legislativa ambiental no se limita a Camarles, sino que se extiende a todo el territorio ante las políticas neoliberales y negacionistas. La coalición Hands Off Nature alerta sobre las propuestas de la Comisión Europea para debilitar las regulaciones, como el paquete ómnibus que busca impulsar la competitividad reduciendo los requisitos ambientales.
Esta legislación ómnibus acelera las evaluaciones ambientales, permitiendo proyectos con impactos graves sin garantías. Modifica directivas clave, como la de emisiones industriales y la Directiva Marco de Residuos, eliminando la obligación de informar sobre sustancias peligrosas y exonerando a las empresas de responsabilidad, poniendo en riesgo la protección de hábitats acuáticos y la salud de las personas.




