La iniciativa, impulsada por los consistorios de Roquetes y Xerta, tiene como objetivo regenerar parte de la superficie agrícola y forestal engullida por el fuego. Se han plantado un centenar de encinas en una jornada que ha reunido a una treintena de participantes.
“"Cuando hay una desgracia de estas características es cuando sale la solidaridad entre municipios."
Los participantes, que han llegado en bicicleta tras recorrer la vía verde que conecta ambos núcleos, han contribuido a esta acción de carácter familiar. Esta propuesta se suma a las tareas de limpieza que se están realizando en las zonas quemadas por el incendio.




