El primer incidente ocurrió el 11 de febrero tras un accidente en la carretera TV-3022. Los Mossos d'Esquadra comprobaron que el conductor arrojaba una tasa de 1,67 mg/l, casi siete veces el máximo permitido, y que nunca había tenido licencia de conducir.
Apenas 48 horas después, el viernes 13 de febrero, el individuo fue detectado nuevamente en la misma zona con una tasa de 1,03 mg/l. Dada la gravedad y la reincidencia, el juez ha ordenado su ingreso en prisión sin fianza por delitos contra la seguridad vial.




