La competición reta a los alumnos de bachillerato y ciclos formativos a elaborar la probeta de hormigón más resistente. Actualmente, 11 centros educativos de las Terres de l'Ebre se han inscrito en esta iniciativa que busca acercar la realidad del sector de la edificación a las aulas.
Desde la entidad profesional destacan que el proyecto nace para dar respuesta a la escasez de técnicos cualificados en la construcción. El concurso fomenta habilidades clave como el trabajo en grupo y la resolución de problemas técnicos, mostrando las perspectivas laborales de una disciplina con alta demanda.




