La administración local ha solicitado que la autorización de la empresa SPV Bio Salas SL quede condicionada a la aprobación de un plan especial urbanístico. El proyecto se ubica en una zona de 8,5 hectáreas próxima al polígono Catalunya Sud.
“"Estamos a favor de las energías renovables, pero pedimos el máximo rigor y todas las garantías ambientales."
Las demandas incluyen un análisis detallado sobre el riesgo de accidentes graves y posibles filtraciones químicas. Además, el consistorio reclama un programa de vigilancia permanente para asegurar que la actividad no genere molestias por ruidos o malos olores a la población cercana.




