El insólito incidente tuvo lugar en la estación de Tortosa (Baix Ebre) poco antes de la salida programada del tren de la línea R16 con destino a la estación de França de Barcelona, prevista para las 20.55 horas. Este tipo de demoras, aunque habituales en Rodalies, rara vez tienen un origen tan inesperado.
Cuando el maquinista se dirigió a la cabina para iniciar el servicio, encontró a la pareja en pleno acto. Debido al espacio reducido de la locomotora, las posturas de la pareja habían tocado parte de los mandos esenciales para la conducción del convoy.
El maquinista informó inmediatamente a sus superiores de Renfe y se negó a operar el tren con el instrumental que había sido utilizado. Para resolver la situación, se tuvo que desenganchar la locomotora afectada de los vagones y utilizar una máquina de sustitución.
Este cambio de unidad provocó el retraso de media hora en la salida del tren desde la capital del Baix Ebre hacia la capital catalana. La locomotora donde se produjo el incidente quedó en Tortosa para una limpieza exhaustiva. Renfe ha confirmado que ha abierto un expediente disciplinario al interventor implicado por los hechos ocurridos.




