Un matrimonio de 80 años en Remolins pone fin a dos años de pesadilla por un okupa

La familia de unos ancianos de Remolins, Tortosa, celebra la marcha de un okupa que les había causado graves problemas de convivencia y salud.

Imagen de una puerta antigua con la cerradura rota, símbolo de desperfectos en una vivienda.
IA

Imagen de una puerta antigua con la cerradura rota, símbolo de desperfectos en una vivienda.

Después de dos años de sufrimiento, un matrimonio de más de 80 años residente en la calle Santa Anna de Remolins, Tortosa, ha visto finalizada su pesadilla con la marcha de un okupa que residía en el piso superior y les causaba graves problemas.

La situación, que llegó a afectar seriamente la salud de la madre, llevó a los hijos a plantearse volver a vivir temporalmente con sus padres. Paco, uno de los hermanos, explicó a ebredigital.cat la difícil convivencia que habían soportado, destacando que su madre ha desarrollado un problema de salud importante debido al estrés.

"Teníamos tomada la decisión porque a mis padres, de más de 80 años, este individuo les había hecho de todo. Hasta el punto de que mi madre tiene ahora un problema de salud importante derivado de los dos años que han tenido que sufrir por su culpa."

Paco · Familiar afectado
La marcha del okupa, que según la familia se resistió a abandonar la vivienda aunque finalmente lo hizo, fue seguida por el tapiado inmediato del piso por parte de la brigada municipal. Este hecho generó un debate político en el plenario de Tortosa, con Junts per Tortosa defendiendo la intervención como respuesta a su moción contra las ocupaciones, mientras que el ejecutivo local afirmó que la marcha había sido voluntaria.
Paco quiso agradecer el interés y el apoyo de la Policía Local durante este período, a pesar de las limitaciones legales que afrontan. Relató una larga lista de desperfectos y actos incívicos, como la caída de falsos techos por filtraciones de agua, la destrucción de elementos comunes del edificio y la acumulación de suciedad que impedía el paso a los vecinos.

"Les quiero agradecer de todo corazón lo que han hecho durante estos dos años. Si no pueden hacer más es porque las leyes son las que son. Cada vez que les llamábamos, han venido para preocuparse por mis padres y levantar actas de todas las irregularidades que habían detectado."

Paco · Familiar afectado
El okupa había accedido a la vivienda aprovechando la muerte del propietario y el desinterés de sus hijos, una situación que, según Paco, es frecuente en el casco antiguo de Remolins. La familia espera ahora poder olvidar este episodio y recuperar la normalidad.