Los biólogos Boris Weitzmann y Xavier Munill presentaron los resultados el 27 de febrero en el Castell de Calonge. Los datos de 2025 reflejan un aumento de la fauna, destacando la presencia de meros juveniles, un indicador fundamental de la recuperación del ecosistema.
“"El proyecto es un ejemplo de liderazgo local en la protección medioambiental."
El índice CARLIT ha obtenido una calificación de Muy bueno gracias a la salud de las algas Cystoseira. Asimismo, las praderas de Posidonia oceanica permanecen estables y no se han detectado especies invasoras en la zona protegida.
La iniciativa también incluye una vertiente educativa con charlas en escuelas y formación para profesionales del turismo, buscando implicar a la ciudadanía en la conservación de la Costa Brava.




