Las vías principales de la comarca, especialmente la C-31 a su paso por Santa Cristina d'Aro y Platja d'Aro, así como la C-65 en Llagostera, serán los puntos con mayores retenciones. Para mitigar el impacto, se implementarán más de 150 kilómetros de medidas especiales de circulación.
El dispositivo, que se prolongará hasta el lunes por la noche, incluye restricciones de acceso para vehículos no residentes en puntos concretos de Castell d'Aro y Santa Cristina d'Aro. Además, se prohibirá la circulación de camiones en la autopista AP-7 para facilitar la fluidez del tráfico durante las horas punta.
Los Mossos d'Esquadra desplegarán un operativo con más de 1.200 agentes que realizarán controles preventivos de velocidad, alcoholemia y drogas. Las autoridades recomiendan a los conductores planificar los desplazamientos con antelación y extremar la precaución en la carretera.




