Al término del juicio, el fiscal Enrique Barata ha calificado los hechos como un homicidio con abuso de superioridad. El ataque se produjo frente al restaurante Mas Pi, de donde el acusado había sido expulsado previamente por generar problemas.
La víctima falleció tras recibir dos impactos de arma blanca, uno en el hombro y otro en el cuello, cuando intentaba calmar al agresor. Mientras la acusación particular eleva la petición a 20 años por asesinato, la defensa solicita 10 años alegando embriaguez y trastornos de personalidad.




