La decisión, tomada por unanimidad en una asamblea general, llega después de que el sindicato Central Sindical Independent i de Funcionaris denunciara que el convenio actual perdió vigencia en 2009 y que las condiciones económicas no se han actualizado desde entonces, suponiendo una pérdida acumulada de más de 400 euros brutos mensuales por trabajador.
Entre las principales reivindicaciones se encuentra la equiparación del complemento de destino con el resto de funcionarios municipales del mismo grupo profesional, considerando que la situación actual genera una discriminación salarial.
La representación de los trabajadores también señala otros conflictos laborales relacionados con la relación de puestos de trabajo y complementos retributivos modificados unilateralmente por el consistorio.
Esta protesta coincide con el inicio de la temporada alta turística, que comporta un incremento de servicios policiales para eventos como la Cantada d’Havaneres de Calella de Palafrugell y otras fiestas de verano.
El sindicato advierte que muchos de estos dispositivos extraordinarios recaen en personal interino y que la situación laboral es "insostenible", reclamando una negociación efectiva.
El Ayuntamiento de Palafrugell ha asegurado que mantiene conversaciones con los trabajadores y confía en poder llegar a un acuerdo para resolver el conflicto.




