La iniciativa, denominada Repoblem el Mar-MarViu, tiene como objetivo revertir la pérdida de biodiversidad en la zona. Este sistema, que ya se ha probado con éxito en el Rosselló, permite incrementar la supervivencia de las larvas en más de un 40% gracias a un entorno controlado dentro de contenedores especializados.
El proyecto cuenta con una base de datos científica que identifica las especies clave para el ecosistema mediterráneo. Además, se implementará un sistema de monitorización mediante ADN ambiental, que permitirá tanto a los investigadores como al público general seguir la evolución de los juveniles liberados en la bahía de Palamós y en el entorno de las Illes Formigues.
Esta acción se enmarca en las directrices del Pacto Verde Europeo y la Estrategia de Biodiversidad 2030. Con un presupuesto de un millón de euros, financiado en parte por el Fondo FEDER, el proyecto busca reforzar la capacidad de adaptación del sector pesquero ante los efectos del cambio climático.




