La actividad conjunta de los puertos de Palamós y Roses sumará un total de 74 escalas, lo que generará un impacto económico de 6,7 millones de euros. Según los datos del sector, cada crucerista gasta una media de 90 euros en el destino, además de los servicios portuarios.
“"La actividad crucerística en la zona es sostenible y con un crecimiento sostenido y de calidad."
El crucero de lujo Silver Muse ha sido el encargado de abrir la temporada. La alcaldesa, Maria Puig, ha recordado la importancia de estos visitantes para la economía local, destacando que el 74% de los barcos llegarán fuera de la temporada alta, ayudando a desestacionalizar el turismo hasta finales de diciembre.




