El inicio de la temporada se ha producido este miércoles en Palamós con el atraque del Silver Muse. El buque, procedente de Palma, ha traído a los primeros 583 cruceristas del año. Hasta 17 compañías operarán en el litoral gerundense, destacando que diez barcos visitarán la zona por primera vez.
“"Los cruceros se han consolidado como una actividad respetuosa con el territorio, con compañías de gama alta y turistas interesados en conocer la zona."
La apuesta por la desestacionalización permite que la mayoría de los turistas lleguen fuera de la temporada alta, lo que eleva el impacto económico previsto hasta los 6,7 millones de euros. El gasto medio por pasajero se sitúa en los 90 euros durante sus horas de escala en la Costa Brava.
Las excursiones más populares incluyen el Barri Vell de Girona, los pueblos medievales de Pals y Peratallada, y las rutas enogastronómicas de la DO Empordà. La dirección portuaria sigue de cerca el conflicto en Oriente Próximo por su posible repercusión en los costes logísticos.




