El presidente de la Generalitat ha confirmado que se mantiene la orden de confinamiento para los vecinos de siete localidades del Baix Empordà. Aunque el perímetro actual del fuego es de unas 2.400 hectáreas, las autoridades advierten que el potencial de afectación podría ser muy superior si las llamas se extendieran por todo el macizo forestal.
Los trabajos de extinción cuentan con el apoyo de cerca de 440 bomberos de la Generalitat y un centenar de efectivos de la UME. El objetivo principal de los cuerpos de emergencia es evitar daños personales, después de que se hayan registrado afectaciones en viviendas y jardines en urbanizaciones como les Cabanyes y Mas Ambrós.
Las autoridades han recordado la importancia de seguir las indicaciones de Protección Civil y evitar la movilidad en la zona afectada. Ante la llegada de una nueva ola de calor, el Gobierno no descarta ampliar las restricciones de acceso a otros espacios naturales del país para prevenir nuevos fuegos.
“"El objetivo prioritario es evitar daños personales, lo único irreparable."




