La movilización ciudadana en Palafrugell ha logrado reunir más de 500 firmas para frenar el proyecto actual. Los residentes exigen que cualquier transformación en el sector se realice de forma consensuada, criticando la falta de comunicación previa por parte de la administración local.
“"Estamos a favor de la vivienda social, pero no de cualquier manera."
La alcaldesa Laura Millán ha pedido disculpas públicamente por no haberse reunido con los vecinos antes de la aprobación inicial. El consistorio afirma que el plan no se ejecutará sin antes escuchar las propuestas y modificaciones sugeridas por los habitantes de la zona.
A pesar del optimismo municipal, los vecinos mantienen la desconfianza. El plazo para resolver las alegaciones termina a mediados de marzo y, según denuncia Joaquim Duaso, todavía no se ha producido la reunión necesaria para tratar el futuro del barrio.




