La iniciativa, presentada bajo el nombre «Itinerarios prelaborales para jóvenes en situación de vulnerabilidad. Una respuesta que conecta formación, inserción y comunidad», ha sido incluida por la Federació de Municipis de Catalunya y la Fundació Carles Pi i Sunyer. El Banco de Buenas Prácticas recoge y difunde experiencias municipales que sirven de referencia para otras administraciones locales.
El programa ofrece a los jóvenes un itinerario flexible que combina formación en competencias personales, sociales, digitales y laborales con acompañamiento individualizado y trabajo en grupo. Se han desarrollado formaciones en ámbitos como la jardinería, la horticultura, la carpintería, el mantenimiento de bicicletas, la pintura o la cocina, con el objetivo de facilitar una primera aproximación al mundo formativo y profesional.
Los participantes han mejorado sus competencias comunicativas, han continuado estudios o han encontrado empleo. El proyecto también aborda las competencias personales y sociales y, en algunos casos, ha acompañado procesos de regularización administrativa.
Además, el programa fomenta la participación en actividades comunitarias vinculadas a la mejora urbana, la sostenibilidad y la solidaridad, y algunos jóvenes han continuado como voluntarios.




