Las condiciones climáticas extremas de este año han provocado la pérdida de prácticamente toda la cosecha del Frijol de Santa Pau, una situación que pone en riesgo la continuidad de este producto único, reconocido con Denominación de Origen Protegida (DOP) y considerado parte del patrimonio agrícola, gastronómico y cultural del municipio.
Desde el Ayuntamiento de Santa Pau se ha destacado la importancia del frijol como elemento de territorio, campesinado, tradición e identidad, y uno de los legados más emblemáticos del país que no se puede permitir perder.
El ayuntamiento continuará trabajando con la Generalitat y otras administraciones para dar apoyo a los cultivadores y encontrar estrategias y recursos que garanticen la viabilidad del cultivo, protejan la DOP y aseguren su futuro ante los retos climáticos.
Asimismo, se ha agradecido la labor del Grupo de cazadores de Santa Pau en la gestión de la fauna cinegética, que contribuye a reducir los daños en los cultivos y a proteger los campos de frijoles.
La institución subraya la necesidad de defender este cultivo singular para preservar el campesinado, el paisaje y las raíces de Catalunya.




