El documento económico, aprobado en la sesión extraordinaria del pleno del martes por la noche, cuenta con una partida de casi 3 millones de euros destinada a inversiones. Una de las medidas más destacadas es la decisión de mantener congelados los impuestos y tasas municipales durante el próximo ejercicio. El presupuesto recibió el apoyo del equipo de gobierno, formado por Esquerra Republicana de Catalunya y el Partit dels Socialistes de Catalunya.
“"Este es un presupuesto continuista, cobarde y clarificador. Además, dudamos que el Gobierno haya elaborado el presupuesto."
Entre las inversiones más relevantes se incluyen la segunda fase del Passeig del Mar, con una dotación de cerca de 700.000 euros. También se impulsará la construcción de una sala de ceremonias civiles en el cementerio, un plan de asfaltado de calles y aceras, y la adquisición de locales. Otras actuaciones previstas son la instalación de cámaras de seguridad, la ampliación del mobiliario para parques infantiles y la mejora de espacios ajardinados.
El gobierno local, a través del concejal de Servicios Económicos, Eduard Riera, defendió que el documento busca ser inclusivo y fomentar una economía activa con capacidad de crear y mantener empleo estable, reforzando a su vez las políticas al servicio del ciudadano. A pesar del apoyo del ejecutivo y la abstención de Junts per Catalunya, los grupos de la oposición Som-hi, Candidatura d’Unitat Popular (CUP) y Vox votaron en contra. El portavoz de la CUP, Alexandre Weltz, criticó que el presupuesto haya virado hacia la derecha para conseguir la abstención de Junts.




