Los trabajos de mejora en las pistas provocarán el cierre de la tercera pista, obligando a concentrar toda la operativa en una sola vía. Este escenario derivará en un aumento de vuelos sobre Castelldefels, lo que ha encendido las alarmas municipales por las posibles molestias acústicas y sus efectos en la salud pública.
Las alegaciones municipales subrayan la necesidad de un análisis más exhaustivo del impacto sonoro. El Ayuntamiento propone alternativas técnicas, como desviar los despegues hacia el oeste y decretar el cierre nocturno de las instalaciones mientras la operatividad esté reducida a una única pista.
Además, se ha solicitado un sistema de monitorización del ruido en tiempo real. El objetivo es asegurar que AENA y AESA adopten medidas correctoras inmediatas si se vulneran los derechos al descanso de los ciudadanos, especialmente de los grupos más vulnerables.




