Entre 2023 y 2027, se prevé entregar 485 viviendas, de las cuales 360 serán protegidas. Destaca la incorporación de 254 viviendas protegidas de alquiler y 106 de compraventa protegida, reforzando la oferta para ciudadanos con dificultades de acceso al mercado residencial. Esta estrategia se acompaña del impulso al parque de alquiler social y protegido, que ya suma 709 viviendas, mayoritariamente de titularidad y gestión pública.
Paralelamente, Cornellà desarrolla la primera fase del Plan de Rehabilitación Extensiva de Sant Ildefons, que transformará 1.100 viviendas mediante actuaciones de eficiencia energética, accesibilidad, conservación y mejora de la habitabilidad, financiadas con fondos Next Generation.
A largo plazo, los principales ámbitos de transformación urbana prevén la construcción de hasta 5.000 nuevas viviendas durante la próxima década, con más del 65% bajo algún régimen de protección, con el objetivo de seguir ampliando oportunidades de acceso a la vivienda.
La política de vivienda pública forma parte de la identidad urbanística de Cornellà desde los años noventa, con la construcción de 1.094 viviendas (770 protegidas) entre 1993 y 2010. La estrategia actual da continuidad a este modelo, combinando promoción de nueva vivienda, alquiler asequible y rehabilitación.




