La interrupción de la circulación en la AP-7, entre Martorell y Vilafranca del Penedès, se decidió como consecuencia de la inestabilidad del muro de contención que se encuentra justo debajo de la calzada de la autopista. Este muro es el mismo que causó el accidente mortal de Rodalies en Gelida la semana pasada.
“"Es una intervención de seguridad vial. Existe riesgo de derrumbe."
El corte, que comenzó el miércoles por la tarde, se mantendrá durante los próximos días. La decisión fue solicitada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. A la espera de las evaluaciones técnicas de este jueves, aún no se ha determinado la duración concreta de la restricción.
La afectación fue máxima durante la hora punta del lunes por la mañana, cuando la A-2 registró hasta 18 kilómetros de cola en sentido este entre Cornellà de Llobregat y Martorell a las siete de la mañana. Aunque las retenciones se fueron reduciendo, a las nueve de la mañana todavía superaban los 15 kilómetros.
El Servei Català de Trànsit calcula que la restricción afectará a unos 120.000 vehículos diarios, incluyendo 25.000 vehículos pesados. Se han establecido rutas alternativas como la C-32 (gratuita temporalmente), la C-25, la N-340 y la C-15, con la recomendación de utilizar la A-2 hasta Igualada para luego bajar por la C-15.




